Más allá de ser una excelente
hipoglucemiante natural, la
Stevia Rebaudiana, suma otras virtudes: es levemente
hipotensora y
diurética,
digestiva,
antiácida, regulando el
PH, tanto a nivel
digestivo, como el de la sangre y orina. Muy buena, para las
vías respiratorias.
Entre sus
propiedades terapéuticas, también está, que favorece el descenso del
colesterol indeseable. Es
vasodilatadora, por eso es buena para el
corazón.
La
Stevia, es un
antioxidante, con características similares al té verde. Es
antimicótica y
bactericida.
En algunos países, se elaboran pastas dentales, con ella, ya que es buena para
encías sangrantes y evita la formación de
caries.
La mayoría de estas virtudes se cumplen, utilizando las
hojas, o bien, la
tintura madre.
Estas hojas en estado
natural, contienen hierro, manganeso y cobalto.
Como toda
planta que nos da la
Madre Naturaleza, la
Stevia trabaja sin los indeseables
efectos secundarios.
O sea, en una persona con una curva de glucosa normal, no la baja más. Lo mismo con la
presión arterial y el
colesterol.
Las
hojas, son solubles en agua fría o caliente. Tanto en
infusión, como en forma de
edulcorante, ya sea en polvo o líquido, se puede hornear.
Stevia: de la hoja al polvo
dulce.
Durante mucho tiempo, solo se usaron las
hojas de esta
planta, como
endulzante.
Normalmente nos preguntamos, cómo se llega desde la
hoja, al polvo o el líquido
dulce. Existen varios modos de hacerlo. Podríamos resumirlo, del siguiente modo:
* Extracción de las
hojas de
Stevia, con agua o solvente orgánico.
* Filtración.
* Precipitación de impurezas y coagulación, por cambio de PH.
* Clean-up, sobre resinas de intercambio iónico.
* Cristalización.
* Secado.
Utilizando estos métodos, en muchísimos años, no se han registrado casos de intoxicación, ni ningún síntoma extraño.
El polvo resultante de este proceso, es sumamente volátil, por lo cual, se le agrega siempre algún compuesto
natural, para disminuír este efecto ( lactosa, maltodextrina, etc).
Como siempre, debemos aprender a ser consumidores responsables, por lo cual, pudiera ser que se llegaran a utilizar, procesos químicos que dejen de ser
naturales. Lo importante, es acostumbrarse a leer las etiquetas de los productos que compramos.
http://www.doctordietas.net/sacarina-natural.asp
Por tu salud!
Olga Elisabeth Sosa.